03 efectos del COVID-19 en la geopolítica petrolera internacional evidenciados en el año 2020
Por: PhD Erick Pérez / erickjpr@engineer.com / @erickjpr
La propagación del coronavirus (COVID-19) observada en el primer trimestre (Q1) del año 2020 que ha conllevado a una crisis sanitaria y económica sin precedentes, declarándola la Organización Mundial de la Salud (OMS) como pandemia, ha detenido prácticamente la economía mundial por las medidas de confinamiento y distanciamiento social impuestas por los diferentes gobiernos para proteger la salud de sus poblaciones, expresándose esencialmente en una paralización del 57% del transporte terrestre, 90% del transporte aéreo y 60% de los sectores secundarios y terciarios de la economía que soportan sus actividades en una matriz energética que proviene en un 84 % de los hidrocarburos: Crudo (petróleo – gas) y carbón (AIE,2020). En este sentido, la importancia estratégica de los hidrocarburos que permitió, hasta 2019, apalancar un crecimiento interanual promedio en los últimos 05 años expresado en términos de Producto Interno Bruto (PIB) del 2,8% (BM, 2020), y que a partir del segundo trimestre (Q2) del año 2020 se comienzan a visualizar nuevas perspectivas que complementan, ya sea reforzando o debilitando, la orientación en la geopolítica petrolera de los países, los grupos de poder y economías dominantes que conocen en profundidad la importancia de estos recursos escasos y no renovables.
En este orden de ideas, en el contexto del COVID-19, los intereses manifiestos por los actores geopolíticos que se pueden evidenciar, entre otros efectos se destacan 3 asociados a la cadena de valor de la industria petrolera: Upstream (Exploración y Producción) y Downstream (Refinación y Suministro) que se describen a continuación:
1. El primer efecto en el proceso aguas arriba de Exploración y Producción (E&P), reafirmando la importancia de las reservas convencionales de los países de la OPEP y Rusia (OPEP+) que representan el 85% del total de reservas totales de crudo convencional que ascienden a 1.272 Miles de Millones de Barriles (BP,2020) y su mayor margen de maniobrabilidad en: costos de producción con máximos 14 USD e incluso costos inferiores de hasta 70% por Barril en algunas áreas (Attaqa, 2020); operación con mayor facilidad en el cierre de pozos sin daños significativos a los yacimientos; y mercados más amplios (América, Europa, Asia), versus los crudos no convencionales de Esquistos, Extra pesados (Arenas bituminosas y crudos mejorados) y Aguas Ultra profundas con menor margen de maniobrabilidad en: costos de producción con valores mínimo 25 USD por Barril llegando incluso a casi el doble en algunas áreas (Attaqa, 2020); operación con cierres de pozos que impactan con una mayor declinación energética a los yacimientos; y mercados limitados (Norteamérica principalmente para Esquisto y Arenas Bituminosas). La situación descrita genera una nueva perspectiva en la agenda geopolítica de jerarquización de las inversiones y lograr controlar espacios en el mediano plazo, con mayor presencia de las empresas transnacionales petroleras en el Golfo Pérsico (Arabia Saudita, Irak, Kuwait, Irán y los Emiratos Árabes), Rusia (Urals-Volga) y Venezuela (Áreas Tradicionales de Occidente y Oriente), así como el desfase de: los grandes proyectos exploratorios Costa Afuera en África y Brasil; la Construcción de pozos e infraestructura para el manejo del Esquisto en Estados Unidos de Norteamérica (EEUU); los proyectos de minería y extracción en Canadá, atendiendo a una estabilización de la demanda y la oferta que permita un balance interregional de cierre de brechas de los déficit en las áreas de mayor consumo con las áreas con excedente del crudo.
2. El segundo efecto en el proceso de Refinación, la capacidad de refinación en el año 2019 superó los 100 Millones de Barriles Diarios (MMBD) con un procesamiento del 83% del cual un 51% se ubica en los ejes Asia-Pacifico (China, India, Corea del Sur, Japón, Singapur, Etc.) y Europeo que suscribieron contratos de procesamiento de crudo con los países que conforman el bloque OPEP+ en el orden de 20 MMBD que representó más del 80% del crudo que exportan, asegurando el procesamiento y recepción del mismo por parte de estos complejos refinadores que incidieron en un comportamiento más estable de los precios reales (Mercado Spot) de la Cesta OPEP, así como para el Arabian (Arabia Saudita), el Urals (Rusia) y el Brent referencia para Europa en el mercado financiero de Londres (ICE) versus una abrupta caída del West Texas Intermediate (WTI) en los mercados financiero de Nueva York (NYMEX) y el mercado spot. Atendiendo a lo descrito, las grandes corporaciones multinacionales de Norteamérica y Asia orientan su política en mantener las cuotas de crudos convencionales, acordes a las especificaciones técnicas, e incrementar los factores de utilización que permitan aumentar el procesamiento de crudo, así como la ampliación de los tanques de almacenamiento de productos (Energy Int., 2020), desfasando las inversiones en los grandes proyectos de construcción, expansión y cambio de patrones de refinación; mientras que al mismo tiempo se evalúa una estrategia de articulación de las 135 refinerías con una capacidad de refinación de 19,8 MMBD en territorio norteamericano, impensable meses atrás, vinculada a los 5 Distritos para la Defensa de la Administración Petrolera (PAD) que privilegie el procesamiento del crudo extraído en EEUU.(AFPM, 2020).
3. El tercer efecto en el suministro de crudo que confronta el bloque OPEP++ con el otro bloque con presencia en Norteamérica representado por “The Big Oil” (Transnacionales), los productores independientes de crudo de Esquistos en EEUU y las empresas productoras de las arenas bituminosas de Canadá, destacando que en el primer bloque el control de los países sobre sus empresas estatales petroleras facilitó las decisiones de recorte inicial acordadas de 9,7 MMBD para el mes de mayo 2020 e incluso se han realizado anuncios de recortes adicionales por parte de Arabia Saudita y otros países del Golfo Pérsico que agregarán más de 1,7 MMBD versus el bloque norteamericano que se resiste a realizar recortes esperando que el mercado se recupere, solicitando intervención del Estado en reactivar la economía. La situación descrita en el contexto geopolítico ha permito visualizar 02 perspectivas: Una primera perspectiva asociada al preacuerdo por parte de los países productores del golfo pérsico y países consumidores de Asia-Pacifico con las navieras para mantener inventarios flotantes en aguas internacionales, evitando así colapsar las rutas marítimas en el Estrecho de Ormuz, por donde transita más de 2/3 del crudo producido por los países del Golfo Pérsico y en el Estrecho de Malaca como entrada del 60% del crudo importado por el mercado asiático, con tasas de carga que reduzcan significativamente los pagos por espera (Stand By) y evaluación de los términos internacionales de comercio (Incoterms) marítimos del petróleo que temporalmente, mientras se estabiliza la demanda, cambie los contratos bajo la figura de entrega FOB (Free On Board) a la figura CIF (Cost, Insurance and Freight), asumiendo los costos incurridos los países productores (Arguss, 2020), planteamientos inéditos en el contexto ganar-ganar que según busca evitar una mayor depresión económica a los actores involucrados; y la segunda perspectiva que plantea la creación de una comisión reguladora “marco” en la que converjan las comisiones de los estados de Texas, Dakota, Oklahoma, entre otros, que permita fungir como una organización de EEUU que pueda intervenir y tome decisiones vinculantes a la política energética en territorio norteamericano asociada a: el desarrollo estratégico del Esquisto como seguridad de Estado e independencia energética; Imposición de aranceles al crudo foráneo; creación de capacidades de almacenamiento físico similares a la reserva estratégica (Yergin,2020) con un acercamiento mayor y coordinación a la industria de las arenas bituminosas de Canadá.
Al finalizar el Q2 y dependiendo del comportamiento en la estabilización del consumo y control del COVID-19, se tendrá una mejor perspectiva de la geopolítica petrolera expresada en el fortalecimiento de los bloques geoeconómicos, alianzas geopolíticas y seguramente la declaración de doctrinas de política exterior y lineamientos corporativos vinculadas a los actores petroleros: Países (productores y consumidores) y Empresas, respectivamente, atendiendo a las necesidades de energía y materia prima provenientes de los hidrocarburos, enmarcado en el dominio y control de los espacios donde se encuentran los recursos, así como el poder político que influya sobre la orientación de la política petrolera para el desarrollo de los hidrocarburos; en un escenario que cambia constantemente a medida que avanza el año 2020.
PhD Ing. Erick Pérez
Email: erickjpr@engineer.com
Twitter: @erickjpr
11 de Mayo 2020
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